jueves, 1 de julio de 2010

Fiebre Mundialera


Chile ha clasificado para el mundial de futbol Sudáfrica 2010 y se puede sentir el entusiasmo en el aire. El país se tiñe del tricolor de la bandera pero detengamosnos a pensar: ¿Cuáles son realmente los lados B de este deporte, de esta celebración?. Sin duda hay muchos, como la ganancia en el área comercial, los nuevos auspiciadores, la pelea de los canales nacionales por ganar transmisión pero nosotros, Lucas Freixas y Javiera Araya encontramos otro lado oculto del prisma: El Nacionalismo y la guerra que se esconde detrás del estadio.

El lado "B"


El primer mundial de futbol se remonta al año 1930 en Uruguay y aunque no lo crean, tiene mucho que ver con la idea de generar nacionalismo en la sociedad de masas post Primera Guerra Mundial.

Antes de este enfrentamiento entre distintos imperios, hace unos buenos años se venía gestando el famoso nacionalismo, los grandes imperios necesitaban inculcar en la gente la idea del espíritu patriótico, que la patria lo era todo y si era necesario dar la vida por ella, no importaba. Por ello el futbol nace como una buena alternativa para crear este sentimiento ya que es un deporte popular que se práctica en distintas partes del mundo y donde no es necesario tener un idioma en común o mucha parafernalia para participar.

Pero no nos desviemos del tema. Hoy en día el futbol nos hace sentir la fuerza de nuestro espíritu nacionalista, no importa religión, ideología, clase social; todos nos unimos al grito fervoroso de un gol, sentir que es una batalla justa, con reglas, en donde 11 guerreros pueden alcanzar la victoria y poner el nombre de nuestra nación en lo más alto de la gloria. Identificarse con lo más propio de lo nuestro, nos hace perder el miedo a pintarnos la cara, lucir poleras, gorros, bufandas y cuanto hay con los colores patrios, a odiar al vecino porque es de otro país e incluso discutir y llegar a golpes a miles de kilómetros del lugar del mundial, sólo porque nuestra nación perdió. Nadie, absolutamente nadie puede quedar indiferente a esta fiebre nacionalista, hasta los pascuenses que siempre exponen no sentirse completamente chilenos llenaron la isla de blanco, rojo y azul y se unieron a la alegría de los triunfos de nuestra roja.

Estando en época de mundial es fácil darse cuenta que los rencores y problemas políticos no quedan exentos a esta celebración del futbol. Las discriminaciones, los prejuicios y otras cosas juegan también en la cancha. Como ejemplo podemos tomar los típicos comentarios al enfrentarnos a un país con ciertas características étnicas o el mismo himno “Waka-waka”, las noticias día a día nos van mostrando las tensiones entre los equipos jugadores.

Otro buen ejemplo sería el partido de Estados Unidos con Inglaterra, el mundo entero estaba expectante para ese partido. La razón; “son las grandes potencias mundiales”. Nada que ver con futbol.

Retrocedamos en el tiempo hasta las clasificatorias, antes del mundial. El 18 de Junio de 2008 Chile jugó con Bolivia en el estadio Hernán Siles Suazo de La Paz, Bolivia. Si recordamos bien estábamos en plena discusión por el mar del norte con el mismo país y la polémica de que nuestro equipo seleccionado iba a jugar allá fue enorme, tanto por el pueblo chileno, como el boliviano. Y en pleno partido se escuchaban a las hinchadas pifiar a los jugadores y pifiarse entre ellos por un problema que debiera quedar entre políticos y no en el juego.

Ahora Chile quedó fuera del mundial. Otra vez tuvimos que morder el polvo de la derrota pero recibimos a los jugadores como nuestros más grande héroes. Ya comienzan a aparecer calles con sus nombres y se hace espacio para un lugar en nuestra historia. Al fin de cuentas son nuestros próceres modernos, para muchas personas es lo más cercanos a un Arturo Prat o un Bernardo O’higgins, y qué importa si el país se paralizó por cuatro días, si dejamos de trabajar y producir millones de dólares, si dejamos el desastre en plaza Italia.

Por 360 minutos nos sentimos más chilenos que nunca.

Pero el futbol ha sido –desde el primer mundial- el “cuasi delito” de guerra que no se puede llevar a cabo. Imaginen si es que en realidad se realizara otra guerra mundial. Los destrozos serían terribles por el avance de la tecnología y los niveles socio-económicos de las naciones. Pero insisto, si nos fijamos, esas “guerras y batallas” están presentes en el futbol. No quedan exentas a él y eso es lo que nosotros; Javiera Araya y Lucas Freixas quisimos rescatar de este mundial, el lado B que todos sabemos y no muchos lo plantean.

Encuestando a "La Hinchada"

Preguntamos a 30 personas si se sentían más chilenos por la clasificación al mundial.

Los Resultados fueron los Siguientes:

*3 respondieron que no les gustaba el futbol.
*7 dijeron que no se sentían más chilenos por la clasificación al mundial.
*15 contestaron que sí, agregando que es un orgullo para el país que nuestra "roja" fuera a representarnos en Sudáfrica.

Encuesta Realizada el dia 29 de Junio, 2010 en la Plaza de Maipú

Prisma Mundialero-.

Analizemos el "Waka - Waka"


"Llegó el momento,
caen las murallas
Va a comenzar la única justa de las batallas
No duele el golpe, no existe el miedo.
Quitate el polvo, ponte de pie y vuelves al ruedo"

En este parrafo, claramente, podemos ver a través de metáforas el nacionalismo que se esconde en símbolos actualmente cotidianos -como lo es el waka waka. Se refiere al futbol como una lucha que es justa y que todos asían librar


"Y la pasión se siente,
Espera en ti tu gente"

Añadimos al análisis anterios la presión que el pueblo ejerce en estos jugadores de manera casi inconciente.


"Ahora vamos por todo
y te acompaña la suerte
Tsamina mina sangelewa (Vengan ustedes, ustedes ¿quién te ha llamado?)
Porque esto es África."

De las dos primeras líneas se puede interpretar que, obviamente. van a ganar, por orgullo, por honor y por gloria.


"Tsamina mina eh, eh (vengan ustedes, ustedes eh, eh)
Waka waka eh, eh (tú lo hace, tú lo haces eh, eh)
Tsamina mina sangelewa (vengan ustedes, ¿quién te ha llamado?)
Porque esto es África"

La canción es de origen camerunés. Se cree que es de lengua Ewondo, muy antigua y popular. Se puede entender que se llama a la gente a celebrar al mundial.


"Oye a tu Dios y no estarás solo
Llegaste aquí para brillar y lo tienes todo
La hora se acerca, es el momento
Vas a ganar cada batalla ya lo presiento"

Al referirse al futbol como "batalla" dá a entender que esto es prácticamente una guerra que DEBE lucharse que DEBE ganarse. Y viéndolo así está claro que los conflictos políticos entre naciones no quedan ajenos a la cancha porque los jugadores tienen que representar a su país.


"Tsamina mina eh, eh (vengan ustedes, ustedes eh, eh)
Waka waka eh, eh (Tú lo haces, tú lo haces eh, eh)
Tsamina mina sangelewa (vengan ustedes, ustedes, ¿quién los ha llamado?)
Anawa ah, ah (yo misma sí, sí)"


Prisma Mundialero